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AMEVOL: Invitado especial para el Evento Internacional del Voluntariado como Estilo de Vida



"Que nadie se quede sin servir”, estas palabras por el Padre Rafael García Herreros inauguraron el Evento Internacional del Voluntariado como Estilo de Vida este 9 de junio de 2022 en el Centro Educación para el Desarrollo de Colombia. El evento reunió a universidades, líderes sociales y de organizaciones que hacen posible la actividad del voluntariado, tanto nacionales como internacionales, con el objetivo de intercambiar testimonios y así, “reconocer el voluntariado como un estilo de vida, el cual contribuye a la construcción de sociedades justas, en paz e inclusivas”.


Por medio de un modelo híbrido, acudieron varios invitados especiales. En representación del repertorio nacional, asistió Sebastián Cruz Ferrín, el comunicador social y periodista de la Universidad del Valle y coordinador nacional del programa Jóvenes Embajadores con YMCA Colombia, junto a Sebastián Mutis, un abogado con énfasis en DDHH, Carolina Bedoya, directora de la Fundación Siembra Esperanza y Ricardo Andrés Agudelo, presidente de la Defensa Civil Guadalajara de Buga.


Dentro de los invitados internacionales, asistieron virtualmente dos exponentes de México, quienes compartieron sus experiencias y testimonios con el voluntariado como estilo de vida. Las invitadas especiales eran la directora de Sustentabilidad de Mercado Libre, Adriana Prieto Gaspar de Alba, y nuestra presidenta de la Alianza Mexicana de Voluntariado AMEVOL y directora general de RENOVACIÓN AC, Susana Barnetche y Pous.


Adriana Prieto Gaspar compartió como su amor por el voluntariado nació a partir de irse de misiones con la Universidad Iberoamericana. “Yo creo que el voluntariado no es un fin, es un medio para vivir valores como la compasión, la empatía y la solidaridad. Es un medio para conocer y buscar mejor los problemas económicos y socioculturales de tu país”, así comentó la exponente. De acuerdo con Prieto, uno puede ser voluntario sin tener que viajar al otro lado del mundo o irse de misiones, sino que uno puede hacerlo en las acciones del día a día, ya sea ayudando a una persona mayor a cruzar la calle, reportando una fuga, etc. Entonces, el voluntariado es un estilo de vida, cualquiera puede servir en pequeñas acciones y volverse un agente de cambio, tan solo hay que empezar por preguntarse: ¿Qué me duele y qué me emociona?, así lo afirma Adriana Prieto Gaspar.


Después, nuestra presidenta de la Alianza Mexicana de Voluntariado AMEVOL, Susana Barnetche y Pous, narró como el voluntariado la ha acompañado toda la vida. Cuando era joven, era sumamente rebelde, no perdía la oportunidad para levantar la voz cuando estaba inconforme con algo. Esto la llevó a tener que dejar la escuela, y no fue hasta sus 40 años que logró terminar la preparatoria. “Todo lo que soy y lo que se, lo he aprendido del voluntariado”, así comenta Barnetche, quién explicó cómo hay conocimientos que no se aprenden en las escuelas, sino que hay vivirlos. Vivir con la gente, entre la gente y para la gente, deja aprendizajes impactantes sobre las duras realidades que enfrentamos y lleva a tomar acciones reales para solucionar estos problemas.


Al demostrar como Barnetche ha dedicado su vida al voluntariado, explica que quizá no haya mucha retribución económica, pero la retribución emocional es mucho mayor y, por ende, vale toda la pena adoptar el voluntariado como un estilo de vida. En palabras de la exponente; “El voluntariado no debería ser admirable, sino contagioso”.


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